lego obesidad

¿POR QUÉ TU Y YO NO SOMOS IGUALES? I POR QUÉ NO ADELGAZAS

“El arte de la medicina consiste en entretener al paciente mientras la naturaleza cura la enfermedad“. – Voltaire

¿Por qué tu y yo no somos iguales? I POR QUÉ NO ADELGAZAS

Me he decidido a realizar esta serie de artículos con el objetivo de demostraros que no todos somos iguales, incluso entre individuos sanos, pese a tener todos la misma fisiología, el como respondemos viene determinado por multitud de variables y factores que hacen muy limitada la extrapolación de los datos.

No olvidemos que nuestro organismo se encuentra en una búsqueda constante de la homeostasis, todo lo que hagamos durante nuestras vidas de forma habitual va a determinar y modificar dicho punto de equilibrio.

Espero conseguir con ello alejaros de modas y extremismos absurdos, que ven árboles en lugar del bosque entero y no reconocen que su visión es limitada.

Tipos de obesidad

¿No os pasa a algunos que pese a llevar una alimentación saludable (repito hasta la saciedad con comida real si no la estás siguiendo puede que el principal problema de tu estancamiento en la pérdida de peso sea otro al que voy a nombrar aquí) llega un momento que os cuesta horrores o que sois incapaces de seguir disminuyendo la cantidad de grasa corporal?

Puede que la causa (o una de ellas) sea la que voy a explicar en este artículo, comencemos por tratar los tipos de obesidad.

Al igual que con el tejido muscular, el tejido adiposo tiene también distintas formas de aumentar:

  • Hipertrofia: Aumento del volumen de las células del tejido adiposo.
  • Hiperplasia: Aumento del número de células del tejido adiposo.

Basándonos en estas simples premisas vamos a centrarnos en la hiperplasia, ver cuándo se produce y que consecuencias tiene.

¿Cuándo se produce este aumento en el número de células?

Es durante la infancia y adolescencia cuando se produce dicho aumento, manteniéndose constantes el número de células adiposas durante la edad adulta incluso después de pérdidas de peso. (estudio) (estudio)

tipos de obesidad

En la imagen anterior se muestra el número de células adiposas en personas obesas (en rosa) y delgadas (en azul). Se puede ver como el número de células aumenta mucho hasta los 20 años aproximadamente y luego se mantiene estable.

Aunque las células del organismo estén constantemente renovándose como he comentado anteriormente ante este aumento del número de células adiposas el organismo se adapta y lo toma como su nuevo punto de equilibrio.

Así se observa que en sujetos obesos el número de células adiposas creadas y destruidas al año es mayor que en sujetos delgados.

¿Por qué se produce?

Como vamos a ver a continuación, pese a que no lo aparenten, los sujetos con mayor número de células adiposas tienen menos problemas que aquellos con pocas células y más hipertrofiadas.

Se podría decir que es una adaptación del organismo ante un estado de necesidad de almacenar gran cantidad de energía.(estudio)

Puede venir determinado por la propia genética, padres obesos tienden a tener hijos también obesos (aunque sean adoptados por padres delgados, están predispuestos a la obesidad).

El organismo tiene una capacidad de adaptación increíble y si tus padres están obesos puede que tú ya vengas preparadito para un entorno donde tener obesidad no te cree problemas, ¿cómo? Pues teniendo más células adiposas para almacenar más.

Otra opción es como vimos antes que durante el desarrollo del individuo (infancia y adolescencia) se produzca esta adaptación para almacenar más energía sin problemas por culpa del ambiente, es decir del consumo de alimentos que provoquen almacenamiento de energía.

¿Qué consecuencias tiene?

El principal problema derivado es la dificultad para perder peso a largo plazo por diversos motivos:

Menos leptina

Este mayor número de células adiposas está relacionado con una deficiencia en una hormona secretada por el propio tejido adiposo, la leptina. (estudio)

Su principal función es la de informar al cerebro sobre lo “lleno” que está el tejido adiposo, es conocida como la hormona de la saciedad.

Así niveles altos de leptina reducen el apetito y aumentan el gasto energético, y niveles bajos aumentan el apetito y reducen el gasto energético, regulando así el tejido adiposo.

¿Qué pasa en sujetos con muchas células adiposas?

Que esto está asociado a una deficiencia de leptina, y esto aumenta el apetito y disminuye el gasto energético.

¿Por qué se produce dicha deficiencia?

Aunque todavía no es 100% seguro parece que existe un número de triglicéridos mínimos a los que las células adiposas están programadas para almacenar. (estudio)

La forma con la cuál nos hablan las células adiposas y nos informan de lo hambrientas que están es por medio de la leptina.

Con la funcionalidad de la leptina, de las células adiposas, y viendo que a mayor volumen de células adiposas más leptina se secreta parece lógico indicar que las células adiposas se fuerzan por almacenar un mínimo de triglicéridos.

Te pongo un ejemplo para que lo entiendas mejor:

Imagina que tienes 100 triglicéridos y supongamos que cada célula adiposa está programada para almacenar como mínimo 1 triglicérido.

Si tienes 100 células adiposas todas estarán llenas y por lo tanto liberarán mucha leptina.

Si tienes 1000 células adiposas esos 100 trligicéridos tendrán que repartirse, las células adiposas liberarán poca leptina y te “forzarán” a comer más buscando su punto de equilibrio programado en 1 triglicérido.

tipos de obesidad

Es por lo que estos sujetos obesos tienen tantas dificultades en mantener el peso perdido, su cuerpo no se adapta a dicho cambio e intenta volver a su punto de equilibrio.

No solo hablamos de que te fuerce a ingerir más alimentos, sino que se vuelve más eficiente en su almacenamiento.

Mayor sensibilidad a la insulina

¿Pero esto no es algo beneficioso? Todo lo que secreta el organismo no es beneficioso ni malo per se, todo depende del contexto en el que se encuentre.

Una buena sensibilidad a la insulina es lo normal en el tejido adiposo pero en estas circunstancias le está enviando un mensaje equivocado al cuerpo.

Que no se tenga resistencia a la insulina quiere decir que el cuerpo no tiene problemas con dicha cantidad de grasa corporal, y si no las tiene, ¿Por qué deshacerse de ellas?

La resistencia a la insulina quiere decir que se ha llegado a un punto de mucha gravedad en ese organismo, su tejido adiposo está dificultando el almacenamiento de energía porque “ya no puede con más” y esto tiene consecuencias.

La ciencia apoya esta hipótesis:

La primera señal que causa una disfunción en el tejido adiposo y provoca la resistencia a la insulina es la hipertrofia del adipocito, liberando una respuesta proinflamatoria grave. (estudio)

La capacidad de almacenamiento es mejor en personas con sensibilidad a la insulina, los obesos hipertróficos y por lo tanto con resistencia a la insulina impiden seguir aumentando el peso.

Encontrándose también más ácidos grasos libres en este grupo al no tener lugar de almacenamiento.(estudio)

Aunque finalmente conseguirán almacenarse en otros tejidos no aptos para el almacenamiento de triglicéridos, como por ejemplo en el hígado provocando ácido graso no alcohólico.(estudio)

Las células adiposas no se pueden destruir

Pérdidas de peso durante años dan como resultado una disminución en el volumen de los adipocitos pero no en su número.  (estudio)

 Resumen y conclusión

  • No todos los tejidos adiposos son iguales, tienen dos formas de aumentar mediante volumen (hipertrofia) o mediante aumento del número de células (hiperplasia).
  • La hiperplasia se da durante la infancia, por el ambiente o por genética.
  • Sujetos con obesidad hiperplásica tienen menor gravedad pero mayor dificultad para perder el peso.
  • La obesidad hipertrófica conlleva a graves problemas por lo que el cuerpo se esfuerza por eliminarla.
Conclusión: En este caso no he tenido que hablar de calorías en ningún momento para explicar el aumento o disminución de grasa corporal, dejando claro que son las hormonas la verdadera causa de la obesidad dando como consecuencia cambios en el balance energético (siendo el desbalance una consecuencia).

Es el propio organismo que gracias a la información que recibe por medio de las hormonas y mensajeros secretados por los tejidos el que decide a donde va a parar la energía, siempre con el objetivo de recuperar su homeostasis.

Lo más relevante de este artículo es que lo que ocurra en la infancia te puede predisponer de por vida a una obesidad/dificultad de mantenimiento de peso, dejémos la lacra de los niños gorditos tan monos y empecemos a preocuparnos por su salud en su futuro.

Quizá para estas personas les pueda resultar imposible mantener de por vida un bajo peso corporal, o al menos van a tener mayor dificultad que aquellos con obesidad hipertrófica.

Bajo estas premisas nuevas vías de investigación se desarrollan teniendo nuevos lugares de acción en mente, relacionados con el ratio de renovación de los adipocitos.

Si consiguiésemos que el número de células adiposas que mueren fuese mayor que las que nacen se conseguiría disminuir su cantidad.

Mantengamos la esperanza para estas personas, y de mientras todo mi apoyo y motivación para el mantenimiento de su normopeso.

 

Yo también comencé a hacer deporte después de ser bastante sedentario. Pero tras años sin cambios me di cuenta de que en este mundo existían muchas distracciones, así que decidí empezar a investigar por mi cuenta para aprender a focalizarme en lo importante.

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