CÓMO EMPEZAR EN EL GYM

empezar

“Quien carece de valentía siempre encuentra una excusa que lo justifica.” – Albert Camus

CÓMO EMPEZAR EN EL GYM

Para los chicos…

Lo primero es irte a una tienda de ropa deportiva, comprarte mallas con reflectantes, camiseta compresiva y zapatillas minimalistas (o con luces según gustos).

De camino a casa pasarte por la tienda de suplementos y señalarle al dependiente como te quieres poner si como el del bote de MASS GAINER porque necesitas ganar 40kg de masa muscular pura, o quedarte con el 2% de masa grasa y necesitas convertirte en un horno quemagrasa para conseguirlo. Tendrá el producto ideal para ti, te lo aseguro.

Al llegar a casa busca la mejor playlist de motivación de Spotify, nos descargamos la app myfitnesspal o fatsecret para contar calorías.

Luego hablas con tus colegas fitness y les preguntas que tal los gyms de la zona, te terminas apuntando al que va tu amigo que ha pegado un cambio brutal el último año.

Llegas al gym con toda la parafernalia y le dices lo que quieres al monitor, el cuál parecía estar esperándote debido a la rapidez con la que te da una rutina personalizada para principiantes nivel 1/5.

Te da 4 indicaciones básicas sobre cómo hacer las máquinas indicadas, atento si te mete algún peso libre que los carga el diablo y puedes lesionarte si no tienes a 4 monitores NSCA alrededor tuya y un fisio, tú de las máquinas no te salgas que seguro notas más la congestión del musculo y eso es lo que lo hace crecer (te lo digo yo que he ganado campeonatos joder y si yo puedo tú también podrás).

Te dice que vayas como mucho 4 días por semana y que hagas un muscle por día para ir machacandolos a diario y de forma individual no vaya a haber algún tipo de interferencia, pero te parece poco y te dedicas a ir 5-6 días más luego salir a correr y, por qué no, una pachangita con los colegas el finde.

Los primeros días estás que no te puedes ni mover, pero eso es bueno, significa que estás haciendo las cosas bien.

Pero a las semanas te cansa, empiezas a dejar de ir tantos días, terminas por ir cuando estás aburrido y no tienes nada que hacer y haces lo que se te ocurre, luego que si vacaciones, piscinita, salir con los colegas, total que lo dejas, si eso no valía para nada llevabas 2 meses levantando los mismos pesos, no tienes la genética… Al poco tiempo vuelves a tu peso inicial de donde nunca debías haberte ido.

Para las chicas…

Te fijas en lo bien que se está poniendo tu amiga que lleva casi un año en el gimnasio, encima te ves cada vez peor y te das cuenta que llevas una vida muy mala últimamente, muy sedentaria, con mucha fiesta y mala dieta, te tienes que armar de valor y preguntarle que donde está apuntada que si puedes ir con ella.

Busca en el fondo del armario esas mallas que te solías poner en aquella época que hacías más deporte, y si no las tienes puedes ir a una tienda de deporte y aprovechar y comprarte un nuevo top y unas nuevas zapatillas rosas.

Coge el primer día con muchas ganas, y ponte a hacer lo mismo que tu amiga, métete en una clase de donde sales cansada pero tan motivada que te ves con ganas de otra así que vas a por otra.

Al día siguiente estás que no puedes ni apagar el despertador de las agujetas, pero eso es buena señal ¿no? Después de una semana las agujetas cesan y decides ir de nuevo al gym a hablar con el monitor.

El cuál parecía estar esperándote, pues te da al instante una rutina personalizada para chicas nivel 1/5, llena de series con repeticiones infinitas y pesos de risa, porque claro tú lo que quieres es tonificar no tener más abdominales que los chicos, por lo tanto, te dedicas a hacer 4 máquinas junto con clases de aerobic, spinning y a levantar pesas rosas de 2kg.

A las pocas semanas empiezas a ir cada vez menos, ya no te sientes tan motivada, empiezas a pensar que tienes muchas cosas que hacer y finalmente te desapuntas y decides que ya irás cuando tengas tiempo, porque claro sabes que debes cuidarte, pero ahora mismo no tienes tiempo, ya lo tendrás seguro.

La misma historia de siempre

Seguro que cuando decidiste empezar a hacer deporte te ocurrió como mínimo alguna de las cosas de arriba.

Y es que siempre nos pasa lo mismo, terminamos centrándonos en lo llamativo, en lo que las empresas se esfuerzan por vendernos y nos olvidamos de lo verdaderamente importante.

Así cada año se repiten de forma cíclica los mismos titulares dependiendo de la estación del año, consigue perder X en Y días, la mejor rutina de X días para conseguir Y, los 5 consejos para perder peso y lucir cuerpo en la playa.

La mayoría acompañados por productos costosos y de dudosa eficacia, pero que siguen triunfando, no hay más que ver que año tras año se sigue repitiendo la misma historia.

Nos gusta lo fácil y rápido y nos pensamos que en la vida todo llega así, aunque sabemos de sobra que no es así.

Desmontando mitos y marketing

  1. No necesitas ningún tipo de ropa especial para comenzar a entrenar.
  2. Tampoco necesitas ningún suplemento.
  3. Tener agujetas no significa que estés haciendo las cosas bien, significa que estás al límite y estás rompiendo tu cuerpo literalmente (pueden ser normales al principio, pero si no te puedes ni mover es que te has pasado).
  4. Para las chicas: no te vas a poner como una culturista por hacer un poco de fuerza, tus ganancias de masa muscular sin ayuda ergogénica (anabolizantes) son mucho menores y cuestan mucho más que si fueseis un hombre.
  5. Los objetivos no se consiguen gracias a un producto o ejercicio específico, se consiguen por la repetición correcta y progresiva de los estímulos correctos que conforman los hábitos de vida saludables.
  6. No necesitas siquiera un gimnasio para hacer deporte o ponerte en forma, es una elección más.

En definitiva, no existe ningún producto imprescindible, ni ninguna situación o sensación, el hecho de que se te quiera vender algo como primordial es en sí un engaño, puesto que lo importante es un conjunto de cosas que se apoyan unas a otras y que conforman un conjunto, no una única cosa.

 Haz un buen focus

Céntrate en lo que debes centrarte. En los videojuegos de equipo ya puedes tener el mejor arma o personaje que si vas como pollo sin cabeza no vas a ganar nada, cada cual tiene su función y coordinándote con el resto de compañeros del equipo es como conseguirás los mejores resultados.

Lo mismo ocurre con tu cuerpo cuando empiezas a entrenar, si no te centras en lo primordial ya puedes tener la mejor rutina o dieta del mundo que de poco te servirán.

¿Pero qué es lo verdaderamente importante? ¿esa base imprescindible sin la cual poco vas a lograr? en orden de importancia para mí sería lo siguiente:

  1. Adherencia: Empieza haciendo algo que te guste, ya habrá tiempo para mejorar, ser más eficiente y hacer mejores rutinas y dietas. Pero lo primero es afianzar el hábito, al principio requerirá de mayor disciplina, por ello necesitas más motivación y esto se consigue haciendo algo que te guste y te haga feliz, algo sencillo y ameno. No significa que luego tengas que hacer cosas que te gusten menos, pero si tienes ya un hábito creado no vas a dejar de hacer deporte a las primeras de cambio, cuando tengas que esforzarte un poco más o los días que tengas menos ganas de entrenar.

Ejemplo: Empiezas con una rutina en la que introduces un nuevo ejercicio/forma de entrenar, al principio lo odiarás, no te saldrá bien, no notaras que estás entrenando bien el músculo, pensarás que estás perdiendo el tiempo…pero según te vayas adaptando te saldrá mejor y lo notarás más. Si una vez que lo haces bien te sigue sin gustar ese ejercicio o esa forma de entrenar no hay problema en cambiarlo hasta encontrar lo que más te guste.

  1. Técnica: Es importante ir, pero también es importante hacer las cosas bien, por un lado, evitarás lesiones y por otro conseguirás progresar.
  2. Progresividad: Cada entrenamiento tiene que conseguir una mejor versión de ti mismo, evidentemente esto hay que verlo en el largo plazo, pues habrá días que entrenes con menos ganas por mil motivos y días que entrenes super motivado, pero en unos meses debes mirar atrás y haber progresado, no puedes seguir como al principio porque entonces no habrás cambiado nada.
  3. Descanso: Tendemos a sobrepasarnos sobre todo al comenzar un entrenamiento, empezamos con muchísima motivación y esto nos lleva a literalmente destrozar nuestro cuerpo. Luego también nos obsesionamos y nos creemos que un día sin entreno es un día perdido. Un buen indicador son las agujetas, es normal tenerlas al principio o al cambiar de entrenamiento, pero que se repitan en el tiempo significa que estamos llevando a nuestro cuerpo al límite constantemente, no son necesarias para mejorar.

Quizá te ayude el que veas las cosas desde otra perspectiva: en el entrenamiento rompes tu cuerpo (su homeostasia), durante el descanso es cuando ofreciéndole los nutrientes necesarios al organismo se recupera e incluso te “recompensa” con una adaptación superior.

Entreno= rotura. Descanso= reparación.

Estos serían para mí los 4 pilares básicos a seguir en todo entrenamiento, ya sea para el gimnasio, salir a correr, entrenar en el parque, en casa…

Además, no te preocupes, al principio hagas lo que hagas vas a mejorar, es el momento de empezar con buen pie, no de hacer lo más óptimo o de ser el que más duro entrena.

Una vez que tengas bien arraigados estos 4 principios y siempre los tengas en cuenta ante cualquier entreno, se podría empezar a hablar de periodización, ejercicios, rutinas, series, volumen, frecuencia, suplementos,…

Siendo estas variables ni siquiera imprescindibles ni necesarias si solo se quiere optar a una vida activa y no buscas grandes objetivos/resultados.

Resumen y conclusión

  • Lo más importante cuando comiences a entrenar es tener la capacidad para centrarte en lo importante.
  • Empieza con el objetivo de no acabar nunca, tu meta es que esto comience a ser tu hábito, no conseguir X marca o cuerpo.
  • Mientras más te alejes del marketing “fit” mejor.
Conclusión: Terminamos fijándonos y gastándonos el dinero atraídos por un marketing centrado en la sencillez, rapidez y facilidad para conseguir los resultados, con el único objetivo de callar esa vocecita que nos dice que ya es hora de moverse y hacer deporte. Pero esto no consigue nada, unos meses después y con unos cuantos € menos en la cuenta esa voz se calla y volvemos a nuestros hábitos de siempre.

El cambio comienza por modificar ese estilo de vida, no por comprarse un chándal o un reloj con pulsaciones y cronómetro.

Puede que a algunas personas estas compras les motiven, al igual que ir al mismo gimnasio que un amig@, o fijarse en el actor/actriz de moda, pero debemos tener presentes que son simples medios para conseguir el verdadero fin, que es cambiar la forma en la que vivimos el día a día.

Una vez consigamos centrar nuestros pensamientos en ese hábito de vida, y lo afiancemos, será momento de hablar de otras cosas, mientras tanto que esa sea tu prioridad.

Te aseguro que nunca te arrepentirás del cambio.

 

Yo también comencé a hacer deporte después de ser bastante sedentario. Pero tras años sin cambios me di cuenta de que en este mundo existían muchas distracciones, así que decidí empezar a investigar por mi cuenta para aprender a focalizarme en lo importante.
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