TODO SOBRE EL AZÚCAR: PARTE II, EL CARTEL DEL AZÚCAR

Pablo escobar azúcar

”El azúcar mata, la sal mata, las motocicletas matan como un berraco, los automóviles matan, los aviones matan, el whisky mata, el cigarrillo mata, la marihuana, la cripa (cannabis transgénico) mata, la cocaína mata… hay que legalizarla y se acaba un problema muy grande”.- Jhon Jairo Velásquez Vásquez sicario de Pablo Escobar

TODO SOBRE EL AZÚCAR: PARTE II, EL CARTEL DEL AZÚCAR

Si os interesa el tema del azúcar os recomiendo que leáis también mi primera entrada de esta serie dedicada a este polvo blanco.

El azúcar es esa sustancia que cada vez más y más personas consumen a nivel global pese a los claros problemas de salud asociados, pero eso a las personas que la fabrican no les importa, ganan mucho dinero al año gracias a ella.

Seguro que has leído o escuchado algo acerca de la posible adicción al azúcar, incluso habrás escuchado algo sobre que el azúcar genera mayor adicción que la cocaína, pero ¿qué hay de cierto en todo esto?

Como siempre dejémonos de oídas y centrémonos en lo que dice la science.

¿Causa adicción el azúcar?

A unos más y a otros menos, pero en general a todos nos atrae el sabor dulce, es algo que no podemos remediar y de lo que se aprovechan las grandes industrias alimentarias del mundo. Pero ¿por qué?

¿Por qué hay gustos en los que todos los seres humanos coincidimos?

En estos casos hay que adentrarse en el mundo de la fisiología, que explica la mayor parte de los comportamientos del ser humano.

En esa parte irracional, primitiva, la cual compone la parte más antigua de nuestro cerebro se encuentra lo que se llama “mecanismo de recompensa”, que no es más que otra de las muchas cascadas bioquímicas de nuestro organismo.

Ese mecanismo de recompensa es el eje sobre el cuál se sustentan la adicción a las drogas, y parece ser que también podemos incluir al azúcar como desencadenante de esta cascada.

Y, ¿por qué nuestro organismo nos recompensa al sabor dulce?

La recompensa de satisfacción que obtenemos con el sabor dulce es una simple adaptación evolutiva que nos mueve a buscar alimentos ricos en azúcar. Esto a nuestros antepasados les habría ayudado a incrementar las probabilidades de supervivencia, con un alimento calórico, que proporciona energía de forma rápida y evita que se use la grasa como sustrato energético teniendo así más reservas energéticas.

Porque, aunque hoy nos parezca un estorbo, la acumulación de grasa ha sido la condena que hemos tenido que pagar para evolucionar como mamíferos.

Ya que antiguamente los individuos que tuvieran unas mayores reservas energéticas en forma de grasa serían los que más soportarían largos periodos de hambruna, esto les suponía una ventaja sobre el resto de individuos en un entorno en el que la comida no se encontraba en la cocina.

Cómo funciona nuestro cerebro

Cerebro homer

Hay que tener en cuenta que, el ser humano, al igual que el resto de organismos vivos, se mueve gracias a las recompensas que obtiene al lograr objetivos, son nuestra principal motivación, ¿harías algo que no te gusta y de lo cual no obtuvieses recompensa placentera alguna?

Quizá hoy día hay situaciones en las que sí, pero no nos hacen felices, nuestro sistema límbico, el más primitivo, es el encargado de recompensarnos cuando realizamos las acciones más simples, necesarias y primitivas.

Así es como funciona nuestro cerebro, su principal función es la supervivencia ante lo que ve beneficioso para la supervivencia del organismo que controla le premia.

Pero cuando una persona es obesa su probabilidad de supervivencia deja de ser mayor y empieza a disminuir, ¿por qué el cerebro sigue recompensando ese hábito? ¿Puede producirse una adicción a esos mecanismos de recompensa como ocurre con otras drogas?

Existen bastantes similitudes entre el proceso de extracción y refinamiento del azúcar y de la cocaína o el opio y aquí es donde puede producirse esa posible adicción al azúcar.

Durante toda la historia de la humanidad el ser humano solo ha tenido acceso al azúcar por medio de frutas y ciertos vegetales, y como ya hemo visto viene acompañada de fibra, antioxidantes y demás sustancias que retrasan e impiden la absorción de la misma.

Recordemos que bajos niveles de fructosa son fácilmente tolerables por el organismo, siendo transformada principalmente en glucosa y lactato, muy poca o ninguna es convertida en grasa causando graves problemas de salud.

Por entenderlo de otra manera, nuestro organismo está adaptado a unos alimentos que contienen X nutrientes en Y cantidades, siendo capaces de metabolizar dichas cantidades sin problema alguno, pero superado ese umbral empieza a tomar rutas metabólicas que nos evitan la toxicidad instantánea pero que poco a poco nos van intoxicando a largo plazo.

¿Actúa entonces el azúcar como una droga?

A nivel neurológico tiene bastantes similitudes, se ha visto que se producen los mismos cambios sobre los mismos receptores de la cocaína (estudio) y una reducción de otros (en el núcleo accumbens) que puede suponer tolerancia.

En modelos animales está ya demostrado que el azúcar causa una adicción muy similar a la de otras drogas, llegando incluso a preferirla frente a la cocaína.

Pero no olvidemos que no somos ratas en laboratorios en condiciones controladas, somos humanos en una sociedad en condiciones no controladas.

En humanos de momento es solo una hipótesis, pero de momento las similitudes sobre los neurotransmisores (sustancias que reciben información en nuestro cerebro y la comunican al resto del cuerpo) nos conducen hacia la afirmación de que la adicción existe, falta por ver si es igual de potente que con otras drogas y comprobar los posibles síntomas y su gravedad.

Pero no hacen falta estudios para saber que hay ciertas personas que no pueden vivir sin azúcar, ya sea por:

  • Sabor (todo les sabe mal si no tiene grandes cantidades de azúcar)
  • por la necesidad placentera (se sienten mal sin saber muy bien por qué y solo comer esa galleta, bollo, refresco, les alivia)
  • o por necesidad fisiológica (hipoglucemia después de una enorme hiperglucemia, el cerebro te hará sentir mayor atracción por alimentos ricos en azúcar para aumentar rápidamente esa baja glucosa sanguínea).

¿Y sabéis quien es quien mejor sabe todo esto? ¿Quién conoce mejor nuestros comportamientos y gustos? La industria alimentaria.

El cartel del azúcar

Azúcar cartel

Grandes empresas que se mueven al límite de la legalidad, que invierten millones en limpiar su imagen por medio de asociaciones científicas, pagando a científicos y profesionales sanitarios mientras los gobiernos miran para otro lado.

De forma ultra resumida así es como funciona hoy día el negocio de la industria alimentaria.

¿Acaso ves a asociaciones científicas de profesionales sanitarios promover el consumo de manzanas, lentejas o pescado?

¿Por qué se dedican a recomendar galletas (cargadas de azúcar), bollos (cargados de azúcar) y pastillas (con cantidades irrisorias del producto que dicen contener)?

megainutilred dinosaurus azúcar

Hay que ser miope para decir que estos productos son sanos por contener algún nutriente en una ínfima cantidad y de mala calidad y obviar la gran cantidad de porquerías que le acompañan y también lo que estás dejando de comer por consumirlos.

¿Quién paga a estas asociaciones científicas?

Coca-cola

La industria farmacéutica

La propia Sociedad Española de Cardiología reconoce depende de la industria (en más del 50%)

¿Quién promociona los hábitos de vida saludables?

http://www.habitosdevidasaludables.com/empresas.php

No muerdas la mano que te da de comer.

Es bastante simple y evidente el modelo de negocio actualmente: ante la falta de interés por parte de la sociedad/gobiernos por financiar asociaciones científicas de calidad, las propias empresas del sector se dedican a suplir dicha necesidad, a cambio sirven para limpiar la imagen de los productos comestibles industriales que fabrican, poniendo su sello o realizando estudios científicos con claros conflictos de interés.

Dichas asociaciones deberían ser financiadas por socios, gobiernos y cualquier tipo de donación sin ánimo de lucro. Sin pedir nada a cambio, con el único objetivo de mejorar la salud de la población mediante el avance del conocimiento científico en ese sector.

Todo este modelo de negocio está provocando el efecto contrario, pues además son la principal fuente de información de los profesionales sanitarios.

Esto provoca cosas tan peculiares como que profesionales y población piensen que las galletas son un producto saludable, que se llegue a preferir/recomendar el consumo de una pastilla frente a un alimento, o que se deduzca la calidad de un alimento basándose en las calorías que tiene.

¿Quieres saber si eres adicto a algún alimento?

¡Ahora puedes! La universidad de Yale se encargó hace unos años de realizar una escala de evaluación (YFAS) de la adicción a los alimentos basándose en los comportamientos que se tiene hacia los mismos.

Muy similar a los cuestionarios y test utilizados para evaluar la adicción a otras drogas como el alcohol y el tabaco.

Este mismo año han sacado una versión super simplificada  con la cuál podrás evaluar en pocos minutos si sufres adicción a algún alimento.

Y gracias a Luis Jiménez os dejo en el siguiente enlace la escala en español:

Escala simplificada YFAS en español.

Aunque en mi opinión no le daría mucha importancia de momento, aún queda mucho por estudiar en este ámbito, pero es un buen comienzo.

Los problemas de consumir gran cantidad de azúcar…

Los problemas del consumo de alimentos muy ricos en azúcar no son solo los producidos a nivel metabólico que ya hemos visto anteriormente, van mucho más allá.

Y es que hay que tener en cuenta el comportamiento asociado que conlleva el consumo de estos productos, no es solo lo que comes, es lo que dejas de comer, cuando optas por merendar un bollo no solo estás comiendo ese bollo, estás dejando de comer una fruta/fruto seco con gran cantidad de nutrientes beneficiosos.

Además, consumir estos productos hará que tu umbral del sabor dulce aumente, es decir, que para que algo te sepa dulce necesite mayor cantidad de endulzante.

Es aquí donde el sustituir el azúcar por edulcorantes puede seguir suponiendo los mismos problemas, sigues acostumbrado a un sabor muy dulce, todo te sabe mal y necesitas endulzarlo en grandes cantidades, pero dejaré esto para otro artículo.

  • El ser humano posee mecanismos de recompensa que nos impulsan a tomar decisiones.
  • El azúcar entra dentro de este mecanismo de recompensa.
  • El problema viene cuando se consume el azúcar en cantidades anormales como las contenidas en los alimentos artificiales.
  • La industria conoce esta “adicción” al azúcar por eso revienta sus productos con esta sustancia.
  • Los problemas con el consumo de grandes cantidades de azúcar no son solo metabólicos, también de comportamiento.

 

Conclusión: Nunca antes en la historia de la humanidad comer bien había sido tan complicado. Hemos pasado de comer lo que teníamos disponible e irnos adaptando a dicha disponibilidad a tener tantísima variedad y disponibilidad que no sabemos ni que patrón dietético seguir.

El organismo humano no está adaptado a consumir las altas dosis de azúcar (con su fructosa recordemos del anterior artículo) que nos proporcionan los alimentos artificiales.

La culpa no es del azúcar en sí mismo, no es de los hidratos, ni de las grasas, volvemos a lo de siempre, comemos alimentos, formados por distintas proporciones de nutrientes de distinta calidad.

El azúcar ha sido un gran impulso motivador que nos ha empujado a seguir adelante, que nos atrae y nos encanta, pero hay que saber disfrutarlo procedente de los alimentos REALES donde vendrá acompañado de nutrientes beneficiosos y en las dosis a las que estamos adaptados.

Con ello conseguiremos no volver “loco” a nuestro organismo, ofreciéndoles un alimento cuyas proporciones estén dentro de la capacidad de metabolización del mismo.

Es hora de aprender a ver los ingredientes y descubrir que los yogures 0% están cargados de azúcar, que las galletas (aunque sean con avena, integrales) están cargadas de azúcar,…además de otros nutrientes para nada saludables (como aceites refinados).

Los alimentos saludables no son aquellos que se esconden detrás de palabras bonitas o colores suaves, sino aquellos que siempre se han comido, que no requieren de apenas etiquetado ni de una gran campaña de marketing para ser vendidos.

 

Y tú, ¿crees que eres adicto al dulce? ¿Te cuesta tomarte un café sin azúcar o un yogurt natural sin azucarar? ¿No te saben dulces las frutas? ¿Has conseguido dejar de consumir azúcar añadido?

Déjame las respuestas en los comentarios!

Yo también comencé a hacer deporte después de ser bastante sedentario. Pero tras años sin cambios me di cuenta de que en este mundo existían muchas distracciones, así que decidí empezar a investigar por mi cuenta para aprender a focalizarme en lo importante.

TODO SOBRE EL AZÚCAR: PARTE I, MITOS Y DUDAS FRECUENTES

todo sobre el azúcar

-“Una montaña de azúcar es demasiado para un solo hombre. He comprendido por qué Dios nos la ofrece en pequeños sobrecitos y por que vive en una plantación de Hawai” – Homer Simpson

TODO SOBRE EL AZÚCAR: PARTE I, MITOS Y DUDAS FRECUENTES

Últimamente se habla mucho del azúcar, yo también he hablado aquí sobre este controvertido nutriente (¿Es esto el futuro de la alimentación?, El verdadero desayuno saludable, Aprende a ver las etiquetas más rápido que flash: Parte II), es algo evidente cuando la tenemos tan presente en nuestro día a día y la última evidencia científica la relaciona como una de las causas de mayor peso que están provocando esta epidemia de obesidad y enfermedades relacionadas.

Vamos a hablar de diversos tópicos y dudas más frecuentes que se dan hoy día.

¿El cerebro necesita azúcar?

Esta cuestión no tiene mucha discusión, es un error de bioquímica básica, cualquiera que haya estudiado biología en la ESO comprenderá la gravedad del error que aquí se comete:

https://twitter.com/oscarpicazo/status/827157748521394176

La sacarosa (el azúcar común), está formado a partes iguales por fructosa y glucosa, y es este último monosacárido el que nuestro organismo utiliza como una fuente de energía de forma rápida y eficiente.

Pero esa glucosa se puede obtener de diversas formas:

  1. Por medio de la dieta procedente de alimentos mucho más beneficiosos que aquellos que contienen azúcar en cantidades industriales. Ejemplos de estos alimentos más beneficiosos son las legumbres, la patata, el arroz, las frutas, las verduras, los lácteos enteros, cereales integrales…
  2. Por medio de diversas reacciones que ayudan a transformar otros sustratos energéticos como el glucógeno (glucogenólisis) o la proteína (gluconeogénesis) en glucosa.

Incluso con una baja presencia de glucosa en el torrente sanguíneo debido a una baja o nula ingesta de hidratos de carbono (dieta cetogénica), el cerebro puede suplir hasta el 75% de sus necesidades energéticas con cuerpos cetónicos.

Y en estos casos, ¿cómo obtiene el 25% de la energía restante? Como hemos visto el organismo es capaz de obtener glucosa de diversos sustratos energéticos, no necesita la incorporación directa de glucosa de forma externa para obtenerla.

Si quieres saber más sobre la dieta cetogenica te recomiendo el libro de Lyle Mcdonald The Ketogenic Diet.

Conclusión: El cerebro no se alimenta de azúcar, se alimenta de glucosa principalmente que es de donde obtiene las moléculas necesarias para generar ATP (la molécula que genera energía cuando se le añade agua) en el Ciclo de Krebs.

Problemas del azúcar: la fructosa

El azúcar pese a lo que mucha gente se piensa no es glucosa pura, es un disacárido formado por una molécula de glucosa y otra de fructosa.

La glucosa ya hemos visto que es fácilmente utilizable por nuestro organismo para obtener energía de la misma (hablando siempre de un sujeto sano evidentemente). ¿Y la fructosa?

La fructosa, a diferencia de la glucosa, no provoca una liberación de insulina, por lo que no puede introducirse en las células del organismo para ser utilizada como energía, es absorbida en su mayoría en el hígado, donde es metabolizada y transformada a glucosa, lactato, glucógeno hepático y lípidos.

También a diferencia de la glucosa no tiene un sistema de regulación mediante retroalimentación, es decir, da igual el estado energético del individuo y sus necesidades energéticas, tanto si estás en el sofá tumbado viendo Los Simpsons, como si estás entrenando, la fructosa se va a metabolizar si o si (estudio).

Aquí el principal problema es que hacer con toda la energía que se obtiene tras la oxidación de la fructosa, por un lado, inhibe las otras vías de obtención de la energía, como por ejemplo la oxidación de la grasa, por otro lado, si no la usas tendrá que almacenarse de alguna manera (estudio), siendo la más peligrosa en forma de grasa en el hígado (fenómeno que se conoce como lipogénesis de novo)

También puede afectar a nuestro comportamiento, debido a que la fructosa al no estimular la insulina no tiene un efecto tan saciante como la glucosa.

Aparte de estos un consumo elevado de fructosa puede inducir otros muchos problemas de salud como: hiperglucemias, gota, inflamación endotelial, problemas cardiovasculares, hipertensión… (estudio) (estudio)

Pero hay que tener en cuenta que aquí influyen multitud de variables (estudio) (estudio) como el estado físico del individuo, la actividad física que realiza (en cantidad e intensidad), su genética, sexo, si tiene alguna enfermedad, el resto de la dieta, si se encuentra en un estado de dieta hipercalórica o isocalórica, el estado hormonal (en mujeres premenopáusicas se obtienen mejores resultados).

Todos estos problemas parecen ser contrarrestados en cierto modo si se realiza actividad física (cardiovascular, de fuerza o combinada) pero no utilizaría esto como una excusa para comer mal, sino como una excusa más para hacer ejercicio físico (estudio).

Conclusión: El problema no viene del consumo de un nutriente de manera aislada, hay que aprender de la historia reciente, hemos culpado de nuestros problemas de salud a las grasas, a los aditivos, al azúcar, al gluten…pero hemos seguido consumiendo los mismos alimentos. El problema no es el nutriente, es el alimento, no es lo mismo el azúcar/fructosa de una manzana que trae también su fibra y sus micronutrientes beneficiosos y la cuál tardas varios minutos en ingerir, que un Cola Cao hecho básicamente de azúcar que tardas 30 segundos en bebértelo (artículo), aquí es cuando tras ingerir esa gran cantidad de azúcar sin ningún acompañante empiezan los problemas derivados de la fructosa entre muchos otros.

¿Causa obesidad el azúcar?

La respuesta rápida es sí. El cómo y el por qué es algo más complejo de explicar. La OMS se ha basado en estudios en donde la causa se achaca a un aumento de la ingesta energética que produce un balance energético positivo.

Los motivos de este aumento de la ingesta energética son debidos a la palatabilidad de los alimentos que lo contienen y la facilidad de consumo de los mismos, es decir, están ricos, son muy densos en cuanto a calorías y además se digieren muy fácil y rápido.

Además, la obesidad que provoca es de las más graves, produciéndose una acumulación de grasa en el hígado y de grasa visceral (estudio).

Por otro lado, otros estudios evidencian que es probable que ese aumento en la acumulación de grasa pueda darse sin la necesidad de un balance energético positivo, es decir, de nuevo (como ya he dicho en otros artículos) se pone en evidencia que las calorías no lo son todo.

Añadir que los estudios que encuentran asociaciones perjudiciales con el consumo de azúcares, es con los azúcares libres en los que se incluyen:

  • Tanto el azúcar añadido a los productos ultraprocesados…
  • Como el azúcar presente de forma natural en zumos, miel y siropes.

De nuevo voy a lo mismo de antes, no es lo mismo consumir el azúcar de manera aislada mediante un producto muy sabroso y de fácil digestión y absorción, que mediante un alimento real que contiene muchos más nutrientes en gran cantidad aparte del azúcar, y cuyo consumo es más complejo.

Conclusión: El azúcar en su forma libre causa obesidad, pero no es el nutriente, es donde está y lo que le acompaña lo que importa, el alimento en su conjunto. ¿La causa? de momento hay varias corrientes, pero para aquellos defensores del modelo de la insulina deciros que la fructosa es bastante nociva y se relaciona con la obesidad sin causar segregación de insulina alguna. Mi recomendación, come comida real y olvídate del azúcar que pueda contener una manzana, una mandarina o una zanahoria.

Azúcar blanco vs azúcar moreno

https://molasaber.org/2016/03/04/eufemismo-azucarado/

El pensar que el azúcar moreno es un tipo de azúcar mucho mejor que el blanco o incluso saludable es también un error muy frecuente en nuestra sociedad.

Pero echando un vistazo rápido a sus tablas de composición nos damos cuenta de que no se diferencian tanto:

Azúcar moreno
Azúcar blanco

 

 

 

 

 

 

Los valores son por cada 100 gramos.

Como podemos ver el azúcar blanco en un 99,8% es azúcar, mientras que el azúcar moreno un 97,6%, prácticamente igual.

Si observamos más diferencias en la cantidad de algunos minerales, como el hierro y el calcio, ¿pero son apreciables estas diferencias?

  • Hierro: Cantidad Diaria Recomendada (CDR) 14mg. En 100 gramos de azúcar moreno 1,90mg→ 14% de la CDR.
  • Calcio: CDR 800mg. En 100 gramos de azúcar moreno 85mg→ 11% de la CDR.

Información de las CDR

Si esperas obtener una gran fuente de nutrientes del azúcar moreno siento decepcionarte, pero la cantidad de minerales que contiene es ínfima, recordad que los datos que acabo de dar son por 100 gramazos de azúcar moreno.

Se puede obtener más hierro chupando las llaves de casa y más calcio oliendo un queso.

Además, teniendo en cuenta que la OMS recomienda un consumo de azúcar libre cuanto menor mejor, siendo el máximo diario admisible 25 gramos, resulta absurdo consumir azúcar moreno por ser “más sano”, porque es prácticamente lo mismo que el azúcar blanco, pero con otro color.

Conclusión: El azúcar es azúcar, y más que centrarte en cuál es más saludable la prioridad a tener en cuenta debería ser como reducir su consumo en forma libre o añadida. No hay que preocuparse de los alimentos que contienen de forma natural este disacárido, sino de aquellos productos ultraprocesados que los contienen en cantidades desmesuradas y de la adición que hacemos nosotros. Hay que irse acostumbrando a que las cosas nos sepan a lo que deben de saber, y no a un dulce exagerado.

¿Es lo mismo el azúcar añadido que el azúcar presente?

Rotundamente no. Tiene distintos efectos a todos los niveles debido a sus concentraciones y acompañamientos.

No es lo mismo un Cola Cao con un 70% de azúcar, con unos 20 gramos de azúcar por ración que tardas 1 minuto en ingerir porque encima es bebido y del cuál es fácil abusar, que una manzana que contenga también 20 gramos de azúcar, pero junto a fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y que tardes varios minutos en ingerirla y de la cuál es difícil abusar por su saciedad.

Numerosos estudios alertan del peligro de consumir altas cantidades de azúcar añadido junto a una dieta hipercalórica, produciéndose acumulación de grasa ectópica, es decir, en tejidos y órganos donde normalmente no se produce esta acumulación, causando graves problemas de salud.

Conclusión: Debemos de tener siempre presentes que lo que comemos no son nutrientes de forma aislada, sino alimentos formados por gran cantidad de nutrientes en distintas concentraciones y proporciones y que interaccionan unos con otros. Por lo tanto, pese a que el azúcar añadido y el presente son químicamente los mismos compuestos los alimentos que los contienen no están conformados por lo mismo.

 

Me ha salido un artículo más largo de lo que esperaba, así que voy a cortar aquí y continuaré en una segunda parte en la que me centrare en por qué nos atrae tanto este nutriente y como la industria alimentaria se aprovecha de ello.

Al final de la segunda y última parte haré un resumen general sobre lo que pienso sobre el azúcar, pero de esta parte me gustaría que os quedáseis con lo siguiente:

El punto de mira que se ha puesto sobre el azúcar está totalmente justificado, a la vista están los graves problemas para la salud que tiene asociados, pero debemos de mantener la vista firme y enfocada sobre el verdadero enemigo, que siguen siendo la gran cantidad de productos ultraprocesados que se consumen.

Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Un producto ultraprocesado, sin grasas hidrogenadas, sin azúcares añadidos, bajo en grasas y rico en vitaminas sigue siendo un producto ultraprocesado.

Entendiendo la nutrición desde un punto de vista evolutivo nuestro organismo se ha ido adaptando a consumir aquellos alimentos de los que disponía y le eran beneficiosos, existiendo un equilibrio entre la capacidad del organismo para procesar y metabolizar los nutrientes de los que se componen y a las concentraciones que se encuentran.

El problema llega con los hábitos de la vida moderna, juntándose hábitos nocivos para el correcto funcionamiento de nuestro organismo y unos alimentos creados por nosotros mismos y con nutrientes de baja calidad y muy altas concentraciones. Esto puede llegar a superar la capacidad metabólica del organismo produciéndose graves problemas de salud.

Por usar una analogía, es como sí, suponiendo que nuestras rutas metabólicas son carreteras, con entradas/salidas y semáforos, y una capacidad para 100 motos, 10 coches y 2 tractores que es lo “habitual” en la naturaleza, de repente introdujéramos 400 motos, 300 coches, 10 tractores y por qué no, un avión.

Se produciría una retención increíble, pero nuestro cuerpo no puede pararse en seco y esperarar a que las vías se vayan vaciando poco a poco, por ello se dedica a almacenarlo todo donde puede, y termina aparcando en doble fila y el avión en una terraza.

Yo también comencé a hacer deporte después de ser bastante sedentario. Pero tras años sin cambios me di cuenta de que en este mundo existían muchas distracciones, así que decidí empezar a investigar por mi cuenta para aprender a focalizarme en lo importante.

APRENDE A VER LAS ETIQUETAS MÁS RÁPIDO QUE FLASH (PARTE II)

TheFlash alimento

“El doctor del futuro no dará medicinas, sino que animará a sus pacientes a que se interesen por el cuidado del cuerpo, la dieta, y la causa y prevención de las enfermedades”.- Thomas Edison

Aprende a ver las etiquetas más rápido que Flash (Parte II)

En la parte I te hablé sobre la actualidad en torno a los programas de televisión relacionados con la nutrición y te ofrecí consejos y soluciones.

En esta ocasión voy a tratar un tema más práctico, el visionado de las etiquetas de los alimentos.

De por sí cada vez le dedicamos cada vez menos tiempo al cuidado de nuestra alimentación, debido a la falta de tiempo libre,  incentivado por las empresas  que nos proporcionan productos listos para comer y unido a la gran cantidad de variedad de productos ofertados tenemos el entorno ideal para optar por opciones poco saludables.

No obstante no es raro ver a personas obsesionadas con las etiquetas, buscando el producto que contenga menos calorías, más proteínas, más fibra… creyéndose que así escogerán una elección saludable.

Y sí, finalmente, después de minutos de elección nos llevamos la misma mierda de siempre con distinto nombre.

Total que vemos esto como una pérdida de tiempo innecesaria y elegimos el producto que tenga el corazón más grande o que incluya la frase “rico en…” “ahora sin…”.

¡Sigue leyendo!

Yo también comencé a hacer deporte después de ser bastante sedentario. Pero tras años sin cambios me di cuenta de que en este mundo existían muchas distracciones, así que decidí empezar a investigar por mi cuenta para aprender a focalizarme en lo importante.
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