proteína y riñones

Proteinas, ¿dañan los riñones?

“La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos.”   Karl Popper.

¡Hey! Estoy aquí de nuevo para tratar un ¿mito? En torno al fitness.

Todos lo hemos escuchado seguro, yo por lo menos, tanto de profesionales, como de amigos que entrenan como los que no, siempre te dicen que cuidado con las proteínas, que te pueden destrozar los riñones, que bebas mucha agua para evitar esto, etc.

¿Pero es cierto? ¿La proteína daña el riñón?

O es un mito que se ha transmitido de padres a hijos.

Como siempre tiremos de evidencia científica y dejémonos de hablar por hablar.

¿Por qué la proteína daña los riñones?

Empecemos por entender la postura de los que afirman que consumir proteínas puede dañarte los riñones.

Estas personas suelen apoyarse en la evidencia de que a las personas con problemas en los riñones se les recomienda reducir el consumo de proteínas, para así disminuir el trabajo que estos tienen que realizar.

Esta recomendación parece haberse extendido a personas que también tienen los riñones sanos, pero es absurdo usar las mismas recomendaciones para personas que no se encuentran en las mismas condiciones, si un riñón está sano y puede adaptarse a un alto consumo de proteínas no tiene porque suponer ningún problema ¿no?

Pongo un ejemplo: a una persona con una lesión supongamos en la rodilla, si se pone a hacer sentadillas le empeorará la lesión.

¿Significa esto que una persona con la rodilla sana no puede hacer sentadillas pues le dañará también la articulación?

Si lo piensas carece de sentido, situaciones distintas, recomendaciones distintas.

Alto consumo de proteínas en personas con riñón sano

Primero te voy a enseñar los principales valores que se suelen tener en cuenta para comprobar el buen funcionamiento de un riñón:

  • Filtración glomerular (GFR): Cantidad de fluido que atraviesa el riñón, cuanto mayor sea, mejor se considera que funciona el órgano.
    • Valor normal: >90mL/min
    • Patológico: <60mL/min
  • Creatinina sérica: Es un subproducto químico de la creatina. Es eliminada por los riñones, por lo que una alta concentración de la misma en el organismo supondría un funcionamiento anormal del órgano.
    • Valor normal: 0,7-1,3 mg/dL en hombres y 0,6-1,1 mg/dL en mujeres.
  • Albúmina urinaria: Indica la presencia de albúmina en la orina. Los valores normales son de 0 a 8 mg/dL. Si son mayores, significa que los riñones dejan pasar la albumina y no funcionan correctamente.
  • Ácido úrico: Valores diferentes a los normales se pueden asociar con enfermedad renal.
    • Valores normales: 3.4-7.2 mg/dL para hombres y 2.4-6.1 mg/dL para mujeres.
  • pH de la orina: Si los valores están fuera del rango 4.6-8, puede exister un mal funcionamiento renal.
  • Urea sérica: Es la cantidad de urea, un desecho de la metabolizacion de las proteínas. Sus valores normales son  4.0-8.2 mmol/L, si están por encima muestran un mal funcionamiento de los riñones.
  • Calcio en la orina: Muestra la cantidad de calcio excretado por la orina. Los niveles normales son de 100–300 mg día. Valores mayores indican un mal funcionamiento del riñón.

Estos indicadores los he sacado de: loquedicelacienciaparaadelgazar blog altamente recomendado.

Cómo modifican estos valores una dieta alta en proteínas

En esta revisión se concluye que una alta ingesta de proteínas (alrededor de 2g/kg de peso corporal) no se ha relacionado con un inicio o progresión de enfermedades renales en individuos sanos.

Se puede observar una hipertrofia renal con un incremento del filtrado glomerular como mecanismo de adaptación normal. Pese a ello cita que son necesarios estudios de larga duración para asegurar de que estas adaptaciones no conllevan ningún problema a largo plazo, no obstante la restricción proteica y el miedo infundado a una alta ingesta de proteínas en adultos sanos no tiene soporte científico suficiente.

En este otro estudio, donde 307 obesos fueron asignados de forma aleatoria en dos dietas, una baja en grasas, y otra baja en carbohidratos y alta en proteínas, se les hizo un seguimiento durante 24 meses. De nuevo se encontró un incremento en la filtración glomerular, un incremento en el volumen de orina y un incremento en el calcio urinario (sin cambios en la densidad ósea ni presencia de piedras en el riñón). Todas estas adaptaciones no implicaron ningún daño al riñón en 2 años.

En esta revisión sistemática y metaanálisis de 30 ensayos, se relacionaba la alta o baja ingesta de proteínas con la función renal en personas sin enfermedad renal crónica. De nuevo se observa: ↑ GFR, urea, excreción de calcio y concentraciones séricas de ácido úrico, cambios interpretados como una adaptación fisiológica inducida por un alto consumo de proteínas sin ninguna relevancia clínica.

Otro estudio realizado sobre atletas que llevaban dietas muy altas en proteínas (incluso 2,8g/kg) desde hace años. Se les hizo un seguimiento durante 7 días y no se encontraron tampoco daños renales de ningún tipo.

Después de ver estos datos podemos concluir que se ha observado que un alto consumo de proteínas induce una serie de cambios fisiológicos en el riñón, los cuáles son normales y adaptativos al alto consumo de este macronutriente, pero esto no se ha asociado aún con un desarrollo de enfermedades renales.

¿Significa esto que podemos consumir tanta proteína como querámos?

Poder puedes, y hasta la fecha no se ha registrado ningún problema en los riñones por un consumo abusivo de proteína (que yo sepa), no obstante la probabilidad de desplazar otros macronutrientes si aumentamos exponencialmente el consumo de proteína aumentan, al igual que también sería posible que aumenten las concentraciones de amoniaco en sangre (algo tóxico).

Sin embargo siempre se ha dicho que nada en exceso es bueno, y no creo que el riñón consiga adaptarse hasta el infinito a un mayor y mayor consumo de proteínas, además si se ha visto que la síntesis de nuevo tejido muscular tiene un límite, es absurdo consumir proteínas por encima de dicho límite.

Como siempre, debemos de buscar el punto medio en el cuál podemos obtener el máximo beneficio con el mínimo riesgo, basándonos en la “teoría de la ‘U’ invertida”:

U invertida proteínas

Cantidad óptima de proteínas

carne proteínas

La cantidad óptima de proteínas que se requiere (punto máximo en la ‘U’ inversa), depende de diversos factores como: porcentaje de grasa corporal, edad, sexo, actividad física realizada, objetivo que se persigue…

En base a las recomendaciones de ingesta diaria para un adulto sano se podrían simplificar las necesidades proteicas de la siguiente manera:

  • En sujetos sedentarios: 0,8-1g/kg
  • Si eres una persona físicamente activa: 1-1,5g/kg
  • Si realizas un entrenamiento de pesas con glucógeno elevado: alrededor de 2g/kg
  • Si realizas un entrenamiento de pesas con glucógeno bajo (caso de dietas cetogénicas): 2-2,5g/kg
  • Si eres una persona obesa debes de utilizar los mismos rangos pero basándote en tu masa magra (masa total – peso graso).
  • En mujeres las cuáles poseen un mayor porcentaje de grasa corporal (en torno al 20%) por razones fisiológicas normales de la propia mujer, sería también recomendable que hicieran la estimación en base a su masa magra, es decir, siempre que la diferencia entre tu peso total y el peso magro (de los músculos) difiera mucho el uno del otro, recomendaría usar como referencia el peso magro.

Esto son simplificaciones y rangos medios en la gran cantidad de controversia que existe en el consumo idóneo de proteínas, existen multitud de recomendaciones y ante ellas mi opinión es que basándote en lo expuesto busques tu propio punto óptimo alrededor de las mismas, tampoco es necesario que aumentes o disminuyas mucho la cantidad, peligras de alejarte de ese punto óptimo y que los beneficios se oculten tras los daños.

Recomendaciones para un consumo óptimo de proteínas

Es cierto que en algunos períodos, como en los que se usa una dieta cetogénica para una máxima definición, se aumenta considerablemente el consumo de proteínas a costa de los carbohidratos, pero esto es algo temporal, a mi parecer todos los macronutrientes son necesarios en su justa medida y en su preciso momento, dependiendo de la actividad física y de los objetivos que se persiguen.

Más no es mejor, y por aumentar el consumo de proteínas hasta el infinito no vas a aumentar la creación de masa muscular, todo tiene un tope, consume la cantidad necesaria, si acaso sería válido consumir un poco más (mejor que sobre a no que falte), pero UN POCO, ya hemos tratado en el apartado anterior cuanto es un consumo óptimo, y hemos visto en el gráfico de “U invertida” que un mayor consumo empieza a inclinar la balanza más hacia los problemas.

Como métodos preventivos:

  • Es recomendable aumentar el consumo de proteínas poco a poco (no pasar de consumir 1g/kg a 2g/kg de un día para otro). El riñón se puede adaptar a eliminar todas las sustancias de desecho procendete de las proteínas, pero esta adaptación no ocurre de un día para otro y dichas sustancias se pueden acumular en el organismo durante varios días si el cambio es brusco.
  • También se suele recomendar un mayor consumo de agua al aumentar la ingesta de proteínas, ante ello mi recomendación es que siempre que tengáis una orina concentrada puede ser causa de falta de agua, prueba a consumir más agua. Tampoco debéis de consumir más agua per se por haber incrementando la ingesta de proteínas.

Resumen y conclusión

Te dejo un cuadro resumen con todos los conceptos clave que he tratado, si te queda alguna duda déjame un comentario! (y si te ha gustado también :D):

  • Actualmente no existe evidencia científica de que un mayor consumo de proteínas provoque daños renales en personas sanas.
  • Es mejor que el incremento en el consumo de proteínas por cambios en el estilo de vida se realice de forma paulatina.
  • Aumentar el consumo de proteínas hasta el infinito no va a producir beneficios infinitos, no pensemos en consumir más, pensemos en consumir lo necesario para nuestro estilo de vida y objetivo.

Conclusión: Podría concluir todo el artículo con la siguiente frase: “no seamos brutos”, el cuerpo humano es una máquina increíble, que pierda su homeostásis en un momento dado no significa que no vaya a ser capaz de adaptarse a ese cambio, ni tampoco significa que podamos provocar un cambio homestático rádical en el organismo de un día para otro, el cuerpo se acostumbra, pero tarda, y en ese periodo de adaptación puede hacerse mucho daño si lo hacemos a una mayor velocidad de la que es capaz de procesar (si es que consigue adaptarse, es decir, está sano).

En este caso se ha visto que un aumento en el consumo de proteínas siempre que sea paulatino y con un organismo saludable va a conseguir adaptarse sin ningún problema.

No obstante el organismo tiene un tope, en el cuál por más que aumentes ya la ingesta de proteínas no va a darte más beneficios, y seguramente empiecen los problemas, ya sea fisiológicos, en la dieta, en el estilo de vida…

Pienso que una vez dado el conocimiento de los principios básicos, el método que mejor se adapte a tu organismo lo debes de elegir tú mismo, cada cuerpo funciona de una manera y debes de aprender a como sacarle el mayor provecho reduciéndo la probabilidad de daño al mínimo.

Referencias

Examine

Examine

Revisión Elsevier

 

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3 comentarios en “

  1. El consumo elevado de suplementos de colina y L-carnitina, muy frecuente en el ámbito del culturismo para favorecer la pérdida de grasa, puede jugar un papel a la hora de acelerar la progresión de la enfermedad renal y, en el caso de personas que han sido trasplantadas de riñón, en el retorno temprano a la hemodiálisis. Ésta es la principal conclusión de un estudio desarrollado por un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD) y la Universidad Autónoma de Madrid realizado a partir del caso de Jonah Lomu, estrella de la Selección neozelandesa de Rugby (All Blacks) que falleció prematuramente en el pasado mes de noviembre a los 40 años de edad.

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